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Besugos (Cinco) o Laurel de Mar

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(Foto de Eduardo "Edo" G. Tamayo ) Ella, antes de salir de casa, con nostalgia miró/acarició/olió/sonrió -todo al mismo tiempo- el fragante laurel de la mesita que estaba acompañado por el inmenso cuadro del Mar Mediterráneo que ornamentaban la entrada/salida principal de casa. Aquel momento -siempre- le quitaba a la memoria preciadas neuronas de corto plazo. Ella, aunque lo sabía, se dejaba llevar por ese encantador instante de placer y pérdida. El precio que debía pagar era poco comparado con la cálida/trémula/sublime delicia que recorría sobre su cuello y pecho agitado cada vez que le venía el recuerdo de aquellas manos, de aquellas palabras, de aquella fuerza, de aquel empuje, de aquellos humores, de aquellas respiraciones entrecortadas, de aquel ayer. Olvidar el paraguas/el lápiz labial/el libro del momento/la dirección/la botella con agua no significaba nada frente a lo que experimentaba ante el laurel y el mar... Salió a la calle. Barcelona estaba húmeda. La ciudad com...

ἀνώνυμος (Sin nombre I)

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(Foto de Eduardo "Edo" G. Tamayo ) Un efecto esencial de la elegancia es ocultar sus medios. Honoré de Balzac Hace más de un mes y medio (para ser exacto el domingo 4 de marzo de 2007) publiqué en este blog un post con el título Extancāre . Como es habitual en cada publicación, hubo varios comentarios y, por consiguiente, los contesté todos con el agrado y gusto de siempre. No obstante, esta ocasión no fue tan cotidiana ni tan normal como otras veces. Un comentario anónimo generó un diálogo bastante interesante, el cual he decidido compartir íntegra y literalmente a manera de homenaje para todos aquellos que han dejado un comentario (con o sin nombre). Espero disfruten leyendo el diálogo tanto como yo al escribirlo. Anónimo dijo... La ciudad de México con toda esa movilidad y esa locura que la caracteriza y la llena de vida... Nunca duerme, vive tanto de noche como de día. Verla de lejos, desde cualquier perspectiva, representa añorarla. Quejas y malestares cuando se vive a...

Besugos (Cuatro) o Coriandrum

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Para Pablo J. Ruiz Abrín Contaré la anécdota tal cual, es decir, de la misma forma como me la han narrado hoy por la tarde. Dicen, cuentan, relatan que un famoso y reconocidísimo escritor español, el Sr. "X", se quedó profunda y placenteramente dormido en pleno estrado mientras otro escritor y amigo, el Sr. "Y", igualmente reconocido impartía una magistral e importantísima conferencia. Ante tal detalle, todos en el auditorio se quedaron perplejos y completamente asombrados. No podían creer que semejante hombre de letras, se hubiera quedado dormido durante la ponencia de unos de sus mejores amigos y sobre todo de uno de los escritores más importantes de ese entonces. Al terminar la conferencia, los aplausos se hicieron notar y ante tal ruido era obvio que "X" se tuvo que despertar, aunque hay que destacar que lo hizo disimuladamente. Sin embargo, ante lo evidente, siempre es muy difícil de escapar, así que nunca falta el desgraciado que quiere poner en evid...

Extancāre

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Para Carlos A. Calderón Ledezma Ciudad de México. Al sur y al poniente de la ciudad: no tan -tan- al sur ni tan -tan- al poniente. Casi Insurgentes. Casi Barranca del Muerto. Casi Río Mixcoac. Casi Mediodía. Lunes casi al mediodía. Sin nubes. Sol a plomo. Plomo en el aire. Una aero-lámina-metálica de azufre y monóxido de carbono sobre la ciudad. El humo y los escapes parloteaban a destajo. El cofre de la camioneta era una sárten deseosa de freír un huevo. El motor era un caldera y de él humeaba un olor a aceite tostado, rancio y quemado. El calor comenzaba a ser cercano al primer círculo infernal. Las filas interminables de automóviles hacían que el destino de dos hermanos se encontrara a años luz o mejor dicho a horas-sudor, horas-nalga u horas-sauna... El padrino , cansado y harto de esperar al volante, apagó la camioneta. Abrió la puerta y, antes de poner un pie en el asfalto, dijo: "O escribes o matas de una vez por todas ese blog, cabrón". El xinet se quedó sin palabras...

Mingĕre

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La voz popular mexicana dice que «un mexicano nunca mea solo» [orina para todos aquellos que tienen oídos santos]. Este casi-proverbio mexicano no parece afectar la imagen sólida del macho mexicano; al contrario, en muchos de los casos, puede ser hasta solidario y, enteramente, fraternal. Pero, qué pasa si te encuentras en un antrillo y, a su vez, has bebido -al menos- 5 chelas [cervezas]. Obviamente, con tal carga vejigochelérica , te dan ganas de liberar los líquidos etílicos que has consumido en santa paz durante toda la tarde-noche. Además, las ansias y el deseo por contarle a tu bróder que la mujer que está sentada frente a ti no ha parado de tirarte-el-can desde que llegaron al lugar. ¿Cómo se te ha insinuado? Pues, abriéndose el escote cada vez que volteas y cruzando las piernas -puntualmente- cada 7 minutos. Él -obviamente- como buen caballero y guerrero de mil batallas acude a tu gentil llamado y te acompaña: mearán [orinarán] juntos. Sin embargo, la fraternidad se detiene de...

Versūra

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Noche de lunes. Antes de dormir y para embrutecerme un rato, enciendo el televisor. Mala suerte: un noticiario. Primera nota: un candidato, yo ya me lavé las manos, las tengo relimpias, ya puedo entrarle al pastel... Segunda nota: otro candidato, me están molestando esas chachalacas, me ven como el malo y el feo, así no se puede trabajar... Tercera -y última- nota: otro candidato, me dan quince o veinte minutitos para debatir, ándenle, vamos a debatir... En tan sólo 25 minutos, la vorágine de la propaganda-basura-electorera carcomió inevitablemente mis neuronas: apagué -obviamente- la caja-idiota. Creo que de nada seviría, pues veo que no funcionan, poner dos letreros junto a mi antena de televisión que digan: "se prohibe tirar basura y cascajo electoral las personas sor prendidas seran consignadas" y "se prohibe tirar la basura electoral aqui la persona que sea sorprendida se multara". Por supuesto, tomé como ejemplo los ilustres y sapientísimos -sin comentar lo b...

Hospitālis

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Ya soy un completo fanático de los anuncios que -cual tendero- pululan y cuelgan campaneramente por toda la pejesuidá . Hay un mar de propaganda que, a pesar de ser pura contaminación visual, tiene el sello de esbozarte una sonrisa o matarte de una risa-loca; pero, desgraciadamente, hay otra que da pena ajena. Indudablemente, el mundo posmoderno goza, al menos en muchos aspectos y en muchos países, de completa libertad para utilizar imágenes, palabras, discursos, videos y cuanta porquería se le atraviese... Hoy, como se puede apreciar en la foto de este post , me encontré con una pancarta que no sólo me sorprendió por los errores evidentes de acentuación y por la estructura gráfica, sino que logró cautivar mi atención. En sí, el título de Hospital para todo tipo de celulares no presenta más que dos sonrisas, una pequeña risa disimulada y un leve destello de creatividad -que, seguramente, representa el orgullo de la tienda. Sin embargo, tanto para el rotulador como para el dueño del ...