Los Nervios
Nervioso es el adjetivo preciso que he de emplear para calificarme en estos días. Soy incapaz de estar quieto o al menos de permanecer en reposo. Hay una extraña urgencia que está despertando cada una de mis dendritas, axones y demás complejos nerviosos. Este trémulo estado trae consigo un beneficio inigualable: me hace sentir vivo; pero, por otra parte –en una especie de dark side –, mi estómago está cargando las consecuencias: tengo una olla exprés en mi abdomen. Anhelaría un poco más de tranquilidad y paciencia… Sin embargo, quién puede hacerlo cuando uno siente que es el momento adecuado para actuar y que de no hacerlo la oportunidad puede desvanecerse. Cómo desearía que las cosas fueran un poco más sencillas y que se resolviesen como una simple suma o resta –o ya en un caso extremo como una multiplicación o una división de no más de dos o tres dígitos–. Pero, no… La existencia presenta muchas más variables y exponentes. La vida –extrañamente– siempre tiende a coagular una telarañ...