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Mostrando las entradas de febrero, 2005

Septimāna: Dominĭcus (dies)

Parajódico domingo El domingo es un día dedicado al Señor… ¡Sí! ¡Claro que sí! Al Señor… Al Señor Futbol. Nota : En España y en Hispanoamérica, el domingo es el último día de la semana. En otros países –E.U.A., Inglaterra, Portugal, por citar unos ejemplos–, es el primer día de la semana. ¿Primer o último día de la semana? Todo depende del cristal con que se mira. Una simple percepción: unos empiezan, otros terminan descansando la semana.

Šabbāt: שבת

וישבות ביום השביעי vaYshbot baYom haShevi'i Génesis 2:2 El estiércol citadino comienza a diluirse pasada la mañana del sábado. Por un instante la vida en la metrópoli se detiene. Ya no fluyen los hidrocarburos. Paran los cláxones de corear las mentadas de madre. Los ensordecedores bullicios disfrazan su lujuria de tiernos rumores que invitan a la seducción. Las escuelas firman tratados de paz. Los peseros y los RTP hacen conciencia sobre el aumento poblacional, mágicamente se dividen. Los automóviles encuentran cobijo en los garajes. Los niños como cualquier otra tarde se idiotizan frente al televisor. El olor a taco de suadero de toda la Pejesiudá se disipa. Un extraño aire anestésico colma a la ciudad. Las arterias (viales y naturales) circulan cloroformo; las venas (los segundos pisos) regresan el narcótico. La tarde del sábado se torna en un monumento perfecto al ocio y al descanso.

Septimāna: Venerĭs (dies)

E. E l. E ll. E ll a. E ll a s. Ellas. Ellas sueñan. Ellas sueñan con detallitos. Ellas sueñan con detallitos quiméricos. Ellas sueñan con detallitos quiméricos cada viernes. Ellas prefieren que sus ensueños estén rodeados de gatitos y brujitas en los tejados. Ellas prefieren las noches de luna llena. Ellas tienen ilusiones bordadas de Nerval y Huidobro. Ellas sólo viven amando sus sueños y cajitas. A Ellas… A Ellas les gustan las cajitas. Todas las cajitas –de madera, metal, papel, cartón…– les producen la misma sensación: deseo y sorpresa. Ellas desean que una noche de viernes llegue al pie de su ventana Él con una cajita entre las manos. Todos los viernes dejan entreabierta su ventanita y Ellas, mientras tejen ilusiones con gatitos por agujas, lunas por botones y brujitas por estambre, aguardan la llegada de Él con la sorpresita enredada en las manos. Él no llega. La primera adolescencia se va; la segunda, también. Ellas siguen esperando. Esperan. Lo hacen una y otra vez. Esperan. E...

Septimāna: Iovis (dies)

Aprende de la gallardía y la altivez de los dioses. Busca cultivar tu cuerpo y mente con la sapiencia de los titiriteros del universo. Ejercita el poder y el dominio como lo haría el rey de los dioses: Júpiter. La textura y temple de Júpiter, el Dios-Rey, era dura, pero dúctil y maleable. Tus decisiones y sabiduría –como las de Júpiter– deben brillar tan intensamente como la plata –pero, su resplandor ha de ser modesto y no alarmante como el oro–. Toma decisiones como lo haría un rey en el tablero de ajedrez… Ve anticipadamente tu enroque y muévete sólo si es indispensable y no olvides una cosa siempre puedes caminar en varias direcciones –pero, sólo una casilla a la vez–. Sé un Dios-Rey en tu universo de blancas y negras. ¿Por qué no aprender de los dioses? DRAE (Diccionario de la Real Academia Española): dios. (Del lat. deus ). 1. m. Ser supremo que en las religiones monoteístas es considerado hacedor del universo. ORTOGR. Escr. con may. inicial. 2. m. Deidad a que dan o han dado cul...

Septimāna: Mercŭri (dies)

Todos buscamos un día en el que permutemos nuestros sueños por realidades o al menos que nuestros polimorfos escenarios se tornen en una amorfa fantasía. ¿Pedimos milagritos, no? Siempre –al menos el mexicano promedio– las personas andan en busca del milagro. Muchos viven pasando los días sin percatarse de que hay un día de lucro y mercado libre. Dicen los rumores populares – vox populi, vox dei – que en los días en que se puede negociar cualquier mercancía y sin salir decepcionado es el miércoles. Cita primera: Mercurio, hijo de Júpiter y Maya, funge dentro de la mitología romana como el dios capaz de regir todos los sucesos y derivados relacionados con el comercio. Es, por decirlo vulgar y muy estúpidamente, el padre del capitalismo, del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del mero-mero Adam Smith. La cita segunda: «No tengo ninguna idea de los negocios. Nada percibo de ellos. El comercio, aún el más lícito, me da vergüenza. Sé que esto es una tontería, una verdadera tontería, pero...

Septimāna: Martis (dies)

Todos los martes tienen la gracia de soltar los vapores del hierro. Buscan, con el rocío matutino, hervir la sangre del guerrero con pólvora y azafrán. Al salir el sol tras la manta volcánica, los rayos –como saetas de oro– hieren los corazones de los hombres con el deseo –inquietante– de pelear y derrotar a aquello que parece imposible. Todos despertamos en cualquier martes con el tibio bisbiseo de guerra. Detalle bélico: El 58% de las personas que son asesinadas conocían al agresor de antemano. Más belicosidades: Cuando el león mata a otro animal –además de comérselo hasta el hartazgo– lo primero que busca degustar es el estómago –platillo preferido entre el mundo leonino–. Y, por si fuera poco, una vez que el Reydelaselva tiene la barriga llena, los últimos en probar la deliciosa presa son la hembra y los cachorros. Una curiosidad: El martes pasado, durante el transcurso de la calurosa mañana, Ernesto Selvarey de León paseaba con su mejor amigo –y compañero (burócrata) de oficin...

Septimāna: Lunae (dies)

Los lunes siempre están cargados de noticias –malas o buenas, pero, siempre están repletos los primeros días de la semana de aquellas astillas–. Cuidado. Mucho cuidado. No hay que hacer movimientos bruscos, grotescos o totales. Ni una sola suposición. Calla y observa. Mira y escucha con atención todas las notas que llegan a tu cabeza, porque si no estás bien preparado para recibir esos datillos puedes perderlo todo –astillarte irremediablemente–. De tontos y locos es esperar milagros en los días de luna. Lo único que tienes que hacer es disfrutar de la sensualidad de un lunes, déjate llevar, sólo flota, suspira, admira, como cuando ves pasar a la mujer de tus sueños. R E C U E R D A: son días de observar. La luna siempre trae revelaciones impactantes y sorprendentes, mantén tus ojos bien abiertos. Hoy, tres noticias, una mala y dos buenas -¡Qué frase tan trillada!–. La buena: La novia de mi primo “X” –mejor conocida como Luna– está perdida y locamente enamorada, quiere casarse, anhela...

Peccātum

La playa. Suave brisa. El mar. Una ola, la siguiente. El rumor sensual del pacífico. Cielo despejado. Sol perfecto. Una revista. Dos cervezas bien frías. Un trago, el segundo. Refrescante. Cae la máscara. Libertad. La mente relajada. Ojos cerrados. Viaje nostálgico. Paseo por el recuerdo. Transgredir el presente. Palabras e imágenes en caos. Disonancia. Semántica perdida. Una tela negra. Todavía más obscura. Sueño. Sueño. Sueño. La hinchazón en la cara hace que mi conciencia vuelva -¿De dónde?, no lo sé, pero, vuelve-. Entreabro los ojos. Ahí está. Una linda y joven mujer juega con el mar y éste hábilmente la abraza y acaricia sin que ella se dé cuenta -como si fuera niña y el mar-niño (uno doctor; otro paciente) en un incipiente y lúdico actuar-. Quiero más libertad. Tercer y cuarto trago de cerveza. La máscara sigue cayendo -está por la arena-. Es -prácticamente- imposible alejar la vista de ella. Tierno rostro, cuerpo exacto -la geometría analítica comprobaría cualquier teoría en ta...

¿Db o db-d?

Los pequeños detalles pueden transformar tu vida. Por tal motivo, siempre hay que permanecer muy alerta y atento para cuando estas sorpresitas pasen delante de nuestros ojos, zumben por nuestros oídos o las sintamos en nuestras manos. Ser y estar conscientes en todo momento. Hacer de aquéllas unas peligrosas e importantes armas de vida. Hoy, quiero compartir una regla del buen hablar y escribir que bien empleada puede cambiar tu manera de percibir el entorno. Antes de soltar la teoría -todo el parloteo (lleno de conglomerados barrocos)- es preciso observar con d-e-t-e-n-i-m-i-e-n-t-o las siguientes oraciones... Oración uno: Debes hacer tu tarea (o trabajo). Oración dos: Debes de hacer tu tarea (o trabajo). ¿Hay alguna o varias diferencias? Estúpida parece la pregunta anterior. La respuesta es obvia: hay un " de " de más en la segunda oración. Pero, no me quiero referir a ello sustancialmente. Lo que quiero enfatizar en las dos oraciones anteriores es el cambio fuerte de sig...